miércoles, 14 de septiembre de 2011

Como enseñar kanji según Joey Vargas

Observaciones
1.- Por extraño que paresca, el maestro gusta de asociar la palabra en hiragana (abecedario fonético) con el kanji. Sin embargo eso no es "mnemotecnia", no favorece la asociación de un kanji con algún estímulo conocido.
2.- A algunos kanjis les agrega una historia, un origen lo cual puede ayudar a la asociación, y a recordar un kanji más fácilmente.
3.- El alumno llega después de haber "estudiado" en casa, sin embargo algunos kanjis los ha olvidado, por semana tiene que saber 10, sabe la pronunciación pero no el significado de algunos kanjis, y viceversa, algunos kanjis sabe que significas pero no recuerda la pronunciación adecuada.

El número de preguntas que se gravaron fueron 32, de las cuales  el alumno supo su significado y pronunciación de 20, mientras que, de las otras 12 incorrectas:
2 No supo como pronunciarlas, sin embargo supo su significado.
6 Supo su pronunciación sin embargo no supo su significado.
4 No supo ni su significado ni su pronunciación.

Posibles razones:
1 Problemas de retención.
2 Falta de estudio
3 Seguido de ese ejercicio el profesor vuelve a preguntar el kanji, pero sólo hace incapié al sonido, lo que puede explicar que el alumno sepa más pronunciaciones que significados.

Conclusiones
Un buen método de memorización, sin embargo no considero que esté fundamentado en asociaciones y por ende, tiene grandes fugas, en promedio el alumno regresa a clase sabiendo sólo el 62.5 % de los kanjis vistos en las clases pasadas. Y dice sentirse muy seguro de poder lograr saber los 100 requeridos.
Sospecho que como dice Saint-Onge, 1997, p.21 “El alumno ignora, al menos algunas veces, que no sabe”

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